Cuando enciendes la luz

¿Alguna vez has mirado por la ventana y te has preguntado qué coño estás haciendo con tu vida?

Yo sí.

Hasta ese momento nunca había sentido la necesidad de saber quién era. Tenía una vida, una familia, un trabajo, mis ideas, mis planes y una historia que me había creído durante años sobre quién era yo.

Hasta que murieron mis padres y nació mi hijo.

De repente, tuve que aprender a ser padre y a dejar de ser hijo.

De golpe, sin libro de instrucciones, sin referentes.

Entonces llegó…

 el insomnio.

Las noches interminables.

El miedo al día siguiente.

Mientras todo el mundo dormía yo me comía la cabeza con la misma pregunta. 

¿Quién soy?

Pero todas las respuestas que daba dolían y me daban vergüenza o ambas.

Empecé a leer, casi a oscuras, solo me iluminaba una pequeña lamparita, callado para no despertar al bebé.

Poco a poco dejó de importarme una mierda todo.

No entendía nada y así estaba bien…

Hasta que un día pensé…

¿y si vomito en este papel toda la mierda?.

La culpa, la verguenza, el arrepentimiento.

Así empezó todo esto.

Cada noche, me leía y después volvía escribir.

Todo, lo que fuera que viniera.

Un día miré por la ventana y ví que una luz se había encendido, era una luz de dentro no de fuera. Pero como no sabía nada, tampoco sabía qué era eso.

Solo sabía una cosa.

Que debía descubrir qué era y como se mantenía encendida.

Esa luz no dolía ni me daba verguenza. 

Seguí escribiendo y leyéndome.

Empecé a pensar sobre mi vida usando esa luz. Mirando de otra manera a las personas 

corrientes que pasaron por mi vida o que todavía están.

Una mujer y máscara.

Un cachitas que se creía la hostia.

Una mujer que siempre estaba ahí.

Una niña que sabía el significado de la palabra dar .

Un hombre que apareció en un lugar inesperado.

Un volcán bramando.

Unos pollos filipinos.

Y una palabra de mi hijo.

Aparentemente, sin nada que ver.

Pero cuanto más escribía y me leía mas me hacía creer que había algo que las conectaba.

No sabía qué era.Pero sabía que debía buscarlo usando esa luz.

Quizá tú también tengas alguna historia que te quería decir algo.

Alguien que apareció en tu vida y te dejó algo.

Alguien que ya se ha ido.

Una decisión que tomaste y otra que no.

Una persona.

Un momento corriente o insignificante.

No es un libro de respuestas. Es un libro para que te hagas preguntas.

Quizá después de leer el libro lo que ves por la ventana sea diferente.

Cuando enciendes la luz, miras a esta pregunta diferente.

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